¿Tienen que pagar los robots Seguridad Social?

Desde que el Secretario General de UGT, Pepe Álvarez, en una intervención hacia finales de año, diese un titular extraído de su intervención: “Los robots deberán pagar seguridad social”, son muchos los que hacen correr sus plumas so pretexto de apoyar, o explicar lo imposible del asunto, sin entrar en el fondo que dio lugar al titular: como repartir la riqueza que la transformación tecnológica (digital, hoy) pueda crear, de forma a paliar los efectos indeseables, en particular la desigualdad.


Particularmente significativa es la falta de argumentos de fondo de los detractores  del (insistimos) titular, que fundamentalmente se quedan en dos “ritmos”:
• No se pueden penalizar los costos de producción (vía un impuesto a las maquinas), porque seria en detrimento de la (sacrosanta) productividad por unidad producida.
• No será necesario porque la automatización (entre otras herramientas, la robótica), crea el suficiente empleo en otros sectores, como para compensar el que se destruye al aplicarla.

¿Pero, existe en realidad tal penalización de la productividad?

Si nos limitamos a contar que imputamos un nuevo costo a las unidades producidas, evidentemente sí. ¡Pero esto es parcial!.
Bastará sumar a la inversión este costo, al calcular la rentabilidad de la inversión. Evidentemente si los beneficios superan a los costos (en el % de rentabilidad que cada empresa estima), la inversión se hará, mejorará la productividad y la sociedad recupera recursos.

Y si la inversión es para paliar un problema de condiciones de trabajo, habría que considerar los ahorros producidos por la reducción de absentismo, costos sanitarios, etc.

Complementariamente no hay que olvidar que muchas de estas inversiones, identificadas como proyectos de I+D+i, cuentan con jugosas subvenciones (hasta de un 25% sumando diferentes fuentes: UE, CDTI, región, …, directas o vía exenciones de impuestos), que evidentemente requieren de recursos para poder ofrecerse.

No se puede estar reclamando por los propietarios del sistema productivo, ayudas para mantener o mejorar los beneficios y sus voceros mediáticos oponerse sin más, a que se palien las consecuencias negativas para la sociedad

¿Es verdad que los empleos creados por las necesidades tecnológicas compensarán los empleos perdidos?

Articulo Jose luis pradosSegún los datos publicados por el Foro de Davos de 2016, hablando de empleo y digitalización de la industria:
 
Alrededor de 7 millones de empleos serán destruidos y 2,5 millones se crearán. Lo que da un saldo de 4,5 millones de puestos de trabajo como perdida neta de empleo en la industria.
Por lo tanto a la pregunta ¿las necesidades de empleo en las tecnológicas compensarán las perdidas de empleo que provoquen?:
solo se puede responder de forma negativa - a isoperímetro -, con los datos de un foro tampoco sospechoso de radicalidad.

El argumentario de los defensores a ultranza de la no intervención tiene otra “trampa”: En el pasado los avances tecnológicos han creado mucho empleo.
Bien, es verdad, pero hay que leer la “letra pequeña” de la historia: en el pasado, esas revoluciones tecnológicas favorecieron el incremento de la producción de bienes y servicios que eran necesarios a la sociedad y que eran escasos.

Al producir más barato, más gentes tuvieron acceso a ellos, y este aumento de la demanda alimentó la máquina de más producción, necesidad de más medios productivos,  más puestos de trabajo, más gentes con recursos, más demanda …

La realidad hoy, es que el mundo produce bienes y servicios suficientes para toda la población de la tierra, simplemente tenemos un problema de reparto, acceso y desigualdad, que hace que una parte derroche y desperdicie, mientras otra pena a salir de la miseria. Por lo que difícilmente podemos contar con que se produzca ese aumento de demanda, que cree empleo.

Y dos consideraciones más al respecto:
• las contracciones de salarios generadas por la crisis (para mantener ¡la productividad!) cierra el paso a la demanda, y
• las dinámicas de acercar la producción allí donde hay demanda, hará que el empleo que pueda generarse será en los países que intentan desarrollarse.

Por último, a la cuestión inicial: ¿tienen que pagar los robots seguridad social?

¡Y por qué no!, pero cambiemos la palabra robot por automatizaciones (y no todas se instalan para reducir mano de obra, otras lo son por cuestiones de seguridad, ergonomía, …). Y no pensemos en maquinas tradicionales, sino en el más amplio espectro de la transformación digital.

Llegados aquí, mejor hablar entonces de las mejoras productivas provocadas por esa revolución digital y como hacer para que la riqueza que cree, contribuya a neutralizar los efectos negativos.

¿Porqué no hablar de ese reparto?. Por ejemplo, repartir en tres partes los beneficios directamente imputables a la productividad:
• 1/3 para remunerar el capital así invertido,
• 1/3 para todos los trabajadores (lineal) de la empresa que se trate, en forma de fondo de pensiones nominal
• 1/3 para nutrir un fondo nacional de pensiones complementario, que alimente las cuentas de la partida pensiones contributivas de la seguridad social

Y en otra ocasión abordaremos la renta básica universal …

Artículo de Opinión de José Luís Prados Vallés
Gabinete Técnico UGT FICA Castilla y León