¿Dónde está la curva de Phillips? Se esconde, se aplana o simplemente no hay relación entre desempleo y salario

La crisis ha dañado el apetito de los trabajadores por el riesgo "He perdido la cuenta de las veces que oigo decir 'me conformo con trabajar" Las reformas del mercado laboral han podido mover la curva de Phillips.

 

La curva de Phillips se ha encargado de mostrar la relación entre desempleo e inflación salarial en los últimos 50 años. La caída de la tasa de paro suele conducir a un incremento de los precios, consecuencia de las subidas salariales y del aumento de la demanda agregada. Sin embargo, esta relación que ha estado vigente durante décadas, parece haber desaparecido en los últimos años.

La tasa de paro se encuentra en mínimos desde 2008 en la Eurozona. En países como Alemania ha caído incluso por debajo del 4%, mientras que fuera del área euro la situación también refleja un mercado laboral casi a pleno rendimiento: en Reino Unido, el desempleo está en mínimos de 1975, en Suiza y los países nórdicos se habla de escasez de mano de obra. Bajo este contexto, el precio del trabajo del hombre (salario) debería estar subiendo como la espuma (y con ello la inflación), nada más lejos de la realidad, los salarios nominales no responden a las señales del mercado laboral y los precios siguen dormidos: la curva de Phillips no está.

Hace unas semanas, Jon Cunliffe, miembro del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra, dedicó un discurso entero a esta cuestión. Cunliffe explicaba que la última vez que Reino Unido tuvo una tasa de paro del 4,3% los salarios nominales subieron un 24% anual, "ahora con el mismo nivel de desempleo, los salarios suben un 2,2%".

Algo similar está ocurriendo en el resto de países desarrollados. Desde el banco suizo UBS se preguntan dónde está la curva de Phillips en Alemania. "A pesar de que el mercado laboral es estrecho (un 3,6% de paro), los salarios sólo están subiendo de una forma modesta... la remuneración salarial se incrementó un 2,9% anual en el tercer trimestre de 2017".

Salarios en Alamania y tasa de paro (eje derecho inverso). // Fuente: UBS

La tasa de paro está en niveles históricamente bajos, la tasa de empleos vacantes en máximos y la curva de Beveridge (relación entre tasa de paro y vacantes) muestra un mercado laboral en pleno empleo: "Este en contexto, combinado con un crecimiento salarial moderado, implica que la curva de Phillips se ha aplanado".

En el mismo sentido se manifiestan los expertos de Deutsche Asset Management analizando los datos sobre salarios y desempleo en EEUU entre 1975 y 2017. No obstante, lo que resulta interesante es conocer qué está pasando para que se haya roto esa relación entre desempleo e inflación salarial.

¿Que hay detrás del cambio?
Cunliffe esgrime varias hipótesis que pueden explicar este cambio. Una de ellas, que también ha sido expuesta por el Banco Central Europeo, arguye que la realidad del mercado laboral es muy diferente a la que muestra la tasa de paro. Las tendencias recientes en el mundo del trabajo evidencian un aumento del empleo a tiempo parcial, del auto-empleo y del trabajo temporal que "pueden tener algo que ver con el fallo a la hora de pronosticar el crecimiento de los salarios".

Otra posible explicación de este miembro del Banco de Inglaterra sostiene que la curva de Phillips podría haberse 'agachado'. "Aunque mantenga su forma puede encontrarse en un punto más bajo... por un descenso de la tasa natural de desempleo, un mayor control de la inflación o cambios en las expectativas sobre el crecimiento salarial real".

Relación entre salarios y tasa de paro en EEUU en diferentes épocas. // Fuente: Deutsche Bank

En mayor detalle, la tasa natural de desempleo puede ser ahora más baja tras las últimas reformas estructurales del mercado laboral. Además, la crisis también ha podido modificar el comportamiento de trabajadores y empleadores, lo que también puede explicar que ahora las economías resistan unas tasas de paro más bajas sin que se produzcan fenómenos inflacionarios. Por otro lado, la mayor credibilidad de los bancos centrales en Occidente puede haber anclado las expectativas de inflación de los agentes, lo que sin duda puede tener efecto sobre la negociación de los salarios nominales.

¿Se ha aplanado la curva?
Que la curva de Phillips se encuentre en un punto más bajo no tiene porqué significar que la relación entre desempleo y salarios es menor, sólo que está relación se produce con una tasa de paro inferior a la de décadas anteriores. Sin embargo, si la curva pasa a ser una línea horizontal la cosa es bien diferente, "puesto que sí reduce la sensibilidad del crecimiento de los salarios y el desempleo a todos los niveles".

Edmund S. Phelps, premio Nobel de Economía 2006, cree importantes los efectos en la actitud y valores de las personas que ha tenido la Gran Recesión: "Para mí, una hipótesis convincente es que los trabajadores, asustados por la crisis de 2008 y la profunda recesión que se produjo, ahora temen exigir promociones o buscar trabajos mejor pagados, a pesar de la facilidad para encontrar un nuevo empleo en un mercado laboral estrecho como el actual", destacaba en un artículo publicado hace unas semanas.

Cuniliffe plantea una situación similar. Además del incremento del empleo por cuenta propia, el trabajo a tiempo parcial, con contrato temporal y demás tipos de empleo de baja calidad que limitan el poder de negociación salarial del trabajador, "el impacto de la crisis financiera y la posterior recesión podría haber cambiado el apetito por el riesgo de los trabajadores", explica el miembro de la junta directiva del BoE.

'Me conformo con tener trabajo'
"Esto es realmente cierto; he perdido la cuenta de las veces que he escuchado en los últimos cuatro años, cuando se discute sobre salarios a nivel regional, la expresión soy feliz sólo por tener un trabajo", asegura Cuniliffe. Los cambios legislativos del mercado laboral, el mayor peso de la tecnología y una mayor sensación de inseguridad, "pueden haber cambiado la percepción de los trabajadores sobre su poder de negociación... esto puede haber aplanado la curva de Phillips y también puede haber arrastrado a un punto más bajo".

Como destacan desde el informe de UBS, la fuerte entrada de flujos migratorios en los países desarrollados han incrementado la oferta de factor trabajo (personas dispuestas a trabajar), "lo que ha hecho que la oferta de factor trabajo sea más elástica". La escasez de mano de obra en ciertos sectores, contrasta con la abundancia en otros sectores que requieren una menor cualificación o en los que la demanda de trabajadores es menor. Esto también puede estar desvirtuando el mercado laboral.

Para finalizar, la última explicación es que la curva de Phillips no existe. Aunque es cierto que esta relación entre desempleo, salarios e inflación ha funcionado en los últimos 50 años de forma casi perfecta, "no se pueden excluir otras posibilidades", concluye Cuniliffe.

VICENTE NIEVES 29/11/2017