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Es imprescindible negociar la jornada laboral de las 32 horas semanales para aumentar derechos

El consultorio monográfico laboral de UGT ha abordado esta semana la propuesta de reducción de la jornada de trabajo hasta las 32 horas semanales, una medida a debate durante los últimos meses, más aún tras su aplicación por parte de algunas empresas, como es el caso de Desigual

De esta forma, el consultorio, bajo el título: “Reducir horario, mantener derechos”, ha contado con la participación del coordinador del Área Económica del Servicio de Estudios Confederal de UGT, Alberto del Pozo, que ha desgranado la propuesta de UGT y la ha comparado con la impulsada recientemente por Desigual.

Para Alberto del Pozo, la jornada laboral de 32 horas a la semana “tiene que ser negociada y acordada con la representación sindical de cada empresa; no debe implicar ninguna rebaja salarial; no debe precipitar un cambio de la jornada completa a la parcial, sino que la reducción de jornada se debe hacer manteniendo la jornada completa; no debe implicar una reducción de empleo, porque lo que pretende la medida precisamente es ganar empleo y productividad; tampoco debería implicar una mayor flexibilidad discrecional por parte de la empresa a la hora de realizar la jornada, sin aumentar el ritmo de trabajo ni las horas extras; y debería aplicarse a toda la plantilla para que la medida sea equitativa”.

En este sentido, ha considerado que la propuesta de UGT “es posible para el conjunto de la sociedad y el mercado laboral. Algo que no ocurre con la medida de Desigual. Ni en el contenido ni en la forma la propuesta de esta empresa es positiva para el conjunto de la clase trabajadora. No ha sido negociada y se ha trasladado a los empleados y las empleadas de forma cerrada”. 

Además, esta propuesta “implica una rebaja salarial, cuando no debería serlo. No afecta tampoco a toda la plantilla, solo a los trabajadores de las oficinas centrales, generando inequidad a la hora de aplicarla. Y también genera una enrome inseguridad jurídica para las personas que no querían este cambio de jornada y se ven obligados a aceptarla por no haber sido negociada antes”.

No se pueden implantar este tipo de medidas sin contar con las personas trabajadoras

En el consultorio también ha intervenido el abogado del departamento de Política Sindical de UGT, Daniel Pueyo, que ha considerado que “la mejor forma de aplicar este tipo de propuestas es mediante la negociación colectiva. Los convenios deben respetar todas las pautas que se negocien y hay que apostar por la medida del registro horario para que esta medida sea efectiva”. 

De esta forma, ha considerado que, “en ningún caso se le puede cambiar la jornada al trabajador sin su consentimiento. No se puede disminuir el salario ni la jornada, porque no tendría efecto la propuesta. No se pueden implantar este tipo de medidas sin contar con los trabajadores o su representación”.