Las empresas siguen sin apostar por la digitalización

La Encuesta sobre el uso de TIC en el comercio electrónico en las empresas, publicada hoy por el INE, demuestra que nuestro tejido industrial invirtió en 2020 600 millones de euros menos en nuevas tecnologías respecto a 2019, lo que está produciendo un impacto muy negativo tanto para las personas trabajadoras como para nuestra economía

Con motivo de la publicación en el día de hoy de la Encuesta sobre el uso de TIC en comercio electrónico en las empresas por parte del INE, la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores denuncia que las empresas siguen sin apostar por la digitalización, lo que produce un impacto muy negativo sobre las personas trabajadoras y sobre el tejido productivo.

Para UGT, es imprescindible que las empresas cumplan con sus responsabilidades, inviertan de verdad en digitalización y en personas, y en formación y en dotación digital para sus empleados. La excusa de la crisis o los fondos europeos ya no se sostiene. La competitividad de nuestra economía y la sostenibilidad de nuestro modelo social está en juego.

De esta forma, para el sindicato, los datos demuestran que la inversión en nuevas tecnologías desciende un astronómico 15% en comparación con 2019. Se trata de 600 millones de euros menos que en 2019-2020, una inversión imprescindible para el futuro de nuestra economía. De dicha cantidad, 416 millones de euros corresponden a las grandes empresas, precisamente las que deberían liderar este proceso.

Como consecuencia, la apuesta por el empleo digital, la formación en nuevas tecnológicas y la imprescindible dotación de herramientas TIC a las personas trabajadoras se resiente. El empleo de especialistas en TIC desciende más de un 2%, situándonos a la cola de Europa. La formación en nuevas tecnologías también decae otro 2%, lo que deja a casi 13 millones de personas trabajadoras sin recibir la formación que necesita. El porcentaje de empleados que se conectan a Internet continúa en márgenes irrisorios: un 40% de la fuerza laboral española jamás se conecta a la red de redes y todavía un 60% de los trabajadores no tiene un móvil de empresa para realizar su trabajo en condiciones.

Ahondando en el empleo TIC, la brecha de género se mantiene imperturbable: únicamente un 34% de las empresas cuenta con una tecnóloga entre sus plantillas. Recordemos que todavía no llega ni al 10% las compañías que pueden demostrar una plantilla de especialistas TIC con equilibrio de género (50% de mujeres). Y finalmente, está el mito de las supuestas miles de vacantes en el sector: solo un 2,53% del total de empresas españolas afirma tener dificultades para contratar a experto en nuevas tecnologías (casi un punto menos que en el ejercicio anterior). Únicamente las grandes empresas parecen tener alguna dificultad al respecto (14,56%) pero lo motivos reales no son una supuesta “falta de talento”, sino que no quieren abonar los salarios que se exigen para tener un personal altamente especializado: hasta un 60% de las empresas así lo confiesa (un 67% en el caso de las grandes empresas, precisamente las que menos han invertido en digitalización a lo largo de esta pandemia).