UGT reclama avances para equiparar derechos a las personas empleadas de hogar

La pandemia ha agravado la situación de este colectivo

El sindicato advierte que el gasto medio por hogar en salario y seguridad social del personal doméstico descendió un 25% e insiste en ratificar el Convenio 189 de la OIT sobre trabajadoras y trabajadores domésticos.

La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores, ha elaborado junto a UGT-FeSMC la “Guía sobre trabajo de hogar y cuidados. Mujeres nacionales de terceros países”, en el marco de su proyecto POR UN TRABAJO DIGNO, con la financiación del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones (MISSM) y la cofinanciación del Fondo Social Europeo (FSE).

Uno de los objetivos del proyecto es proporcionar a los trabajadores y trabajadoras inmigrantes, información para superar posibles desigualdades en el mercado de trabajo con especial atención a los sectores donde están más presentes. Por eso, la Guía aborda los derechos y deberes básicos de la relación laboral y la seguridad social de las personas empleadas del hogar e incluye apartados sobre el principio de no discriminación, convenios bilaterales de Seguridad Social, certificados digitales o seguridad y salud en el trabajo.

El sindicato insiste en la urgencia de ratificar el Convenio 189 de la OIT sobre trabajadoras y trabajadores domésticos y subraya que la pandemia reveló con crudeza las carencias en materia laboral y de protección social del sector cuando se hicieron visibles la exclusión de la ley de prevención de riesgos laborales, la falta de protección por desempleo o el trabajo irregular en un trabajo esencial. Sin embargo, los avances en la regulación para equiparar derechos siguen sin producirse y las consecuencias de la pandemia se han dejado sentir en el empleo y las condiciones de trabajo de este colectivo.

Reducción de gasto en personal doméstico

El gasto medio por hogar en salario y seguridad social del personal doméstico descendió de 299 euros mensuales en 2019 a 224 en el año 2020, un 25%, el mayor descenso desde el inicio de la encuesta en 2006. Entre 2019 y 2020 también se redujeron otros gastos como el de residencias para mayores y personas con discapacidad que pasó de 29´24 euros a 26´26 euros, o el gasto en servicios de cuidado y mantenimiento de personas dependientes en el hogar de 47´03 euros a 29´18 euros. Un hecho relacionado con la vuelta de mujeres trabajadoras a casa bien por encontrarse en ERTE, teletrabajando o en el paro.

Además, el empleo en esta actividad no ha vuelto a ser el mismo: en febrero de 2019 había 393.855 personas afiliadas al Sistema Especial de Empleados de Hogar, en octubre de 2021 hay 381.573. En cuanto a las personas ocupadas como personal doméstico de las 576.000 del primer trimestre de 2020 se ha pasado a 557.300 en el tercer trimestre de 2021.

Los datos muestran que los hombres han mantenido el empleo en el sector más que las mujeres: de 17.295 afiliados en febrero de 2020, han descendido a 17.024 en octubre de 2021 mientras que las mujeres han pasado de 376.567 afiliadas a 364.533. En cuanto a la ocupación, en el primer trimestre de 2020 había 71.600 hombres ocupados y 504.500 mujeres; en el tercer trimestre de 2021 el número de hombres ocupados ha ascendido hasta los 78.800 mientras que el de mujeres ha bajado a 478.400. También se observa que los hombres tienen mayor porcentaje de ocupación a jornada completa; el 78% frente al 41% de las mujeres en el tercer trimestre de 2021.


Guía sobre trabajo de hogar y cuidados. Mujeres nacionales de terceros países