Una Ley de Prevención de Riesgos más completa ante la nueva realidad laboral

La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores reclama, con motivo del 26 aniversario de la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que se celebra hoy 8 de noviembre, una actualización y revisión de la misma para adaptarla a la realidad del mundo del trabajo y acabar así con la lacra de la siniestralidad laboral que asola nuestro país

Para el sindicato, la ley se ha demostrado como un instrumento útil para frenar la sangría de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales en nuestro país, pero ha resultado claramente insuficiente a la hora de acabar con esta lacra social.

En este sentido, UGT considera necesario, por ejemplo, aumentar los colectivos de trabajadores a la que les es de aplicación, para ampliar la protección a un mayor número de personas trabajadoras; abarcar los riesgos laborales asociados a la economía de las plataformas digitales, donde destaca la precariedad en las condiciones de trabajo; o los nuevos riesgos derivados de la robotización y automatización. 

Además, el sindicato exige la creación de la figura del Delegado Territorial y/o Sectorial de prevención, dotándola de competencias, funciones y crédito horario suficiente para poder desempeñar sus funciones, teniendo en cuenta además el número de centros de trabajo y personas empleadas a las que atender.

Otros elementos a completar de la ley

Para UGT, es importante igualmente abordar la externalización generalizada de la gestión de la prevención en las empresas, ya que muchas empresas recurren a los servicios de prevención ajenos, por lo que se deberían emprender acciones para mejorar la calidad de la gestión preventiva por parte de estos Servicios de Prevención; la obligación empresarial de formar a las personas trabajadoras en materia preventiva, ya que actualmente esta formación es un trámite formal o documental que no cumple con el objetivo de que los trabajadores y trabajadoras conozcan los riesgos laborales y las formas seguras de trabajo; y la vigilancia de la salud para garantizar la especificidad y voluntariedad, evitando que se convierta en un instrumento de selección de personal.

Además, UGT considera que no puede demorarse más el dotar de perspectiva de género a la normativa en materia de prevención de riesgos laborales, desde la realización de las evaluaciones de riesgo y la adopción de medidas preventivas, al resto de gestiones a nivel empresarial en este ámbito; y debe potenciarse la prevención de los riesgos asociados a la utilización de las nuevas tecnologías de la información y comunicación en el entorno laboral. En este sentido, es imprescindible desterrar la idea de que el teletrabajo es inocuo para la seguridad y salud de los trabajadores, siendo obligatorio realizar una evaluación de riesgos laborales, según lo recogido en la Ley de trabajo a distancia. Como complemento, se debería avanzar en la regulación convencional del derecho a la desconexión como medida preventiva.

Para UGT, es importante también una mayor regulación de los riesgos psicosociales de origen laboral, ya que son los grandes olvidados de la gestión preventiva. La protección de la salud mental debe ocupar la posición que merece. Es importante potenciar la realización de evaluaciones de tipo psicosocial en los centros de trabajo, así como la adopción de medidas preventivas; y la prevención de las adicciones desde el ámbito laboral, ya sean con o sin sustancia. Cada vez son más comunes las adicciones al uso de los smartphones y tablets debido al uso intensivo que se le dan en el ámbito laboral, hecho que debería tenerse en consideración a la hora de gestionar los riesgos laborales en las empresas.